jueves, 28 de junio de 2012

Una pequeña historia de Amor (cont.


Vuelta a casa, estoy cansada, deseando llegar a casa ponerme una copa y descansar en el sofá, a estas horas todo está tranquilo, casi no hay nadie en el andén, una señora, con el rostro ajado por los años o las piedras de su vida y una parejita adolescente que se hacen carantoñas en un rincón alejado.
Ya llega…., viene vacio, y además parece que deseemos soledad, porque subimos a vagones diferentes.
Me pongo un poco de música, y puedo disfrutar del suave ronroneo del tren con los ojos cerrados….
Siento como se para pero nadie entra, volví a mi placido duermevela, no quise salir de él, estaba tan bien...
Un susurro se acerco a mi odio, cerca muy cerca, temblé
- Disculpe,
Salte hacia el lado contrario de donde había venido esa voz ¡era él!
- No se preocupe, no ha sido nada, me levanté, mi parada...
¿...?

lunes, 25 de junio de 2012

Una pequeña historia de Amor


Todos los días la misma rutina, ir a trabajar, volver de trabajar, pero…, ahí llega vuelvo a apartar la mirada, deprisa, huyendo sin moverme, ya que mi mente dice no te muevas, pero mi cuerpo desearía salir corriendo en pos de ese temblor que le acaba de arrasar.
Sus ojos, otra vez..., me queman yo sigo leyendo, no quiero subir la mirada, mi piel empieza a notar la subida de la temperatura, está allí, lo sé, otra parada más, en la siguiente llego a mi destino, sin yo quererlo, empiezo a temblar, mis ojos suben poco a poco y le miran intentado ¡Que no se de cuenta, por favor! pero lo sabe, es imposible que no lo note,...

Mi parada, me bajo corriendo,…
Otro día, conseguido, mañana, sí quizá mañana...

domingo, 24 de junio de 2012

ODIO IR DE COMPRAS



Comprar ropa es una hazaña que requiere mayor nivel de paciencia y concentración. Todo comienza cuando decides seguir los consejos de tus amigas y después de ver que mi armario se encuentra lleno de ropa que has repetido 100 veces además de la que no te puedes poner por la talla hace tiempo, y corres a un centro comercial, que definitivamente no parece un mal plan.
Dices: “Es sábado, a primera hora no debe haber cola”. 
Primer error: todo lleno de gente ¡AHHHH!.
Segundo error: el buen humor que según llevaba solo está en mi espejo, después de escuchar varias veces "no tengo talla de ese modelo" o "acérquese a aquella zona y encontrará algo de su talla" (la zona en cuestión es la de premamás..., mi humor ya no existe ni en casa.
Tengo complejo de "Pretty Woman", aquello de llevar dinero en la cartera y nadie te deja gastarlo por ser del perfil correcto.
al final, mi intención de comprar, un par de blusas, alguna camiseta, pantalones y algún vestidito, se ha quedado en un par de camisetas, del mismo modelo y diferente color.
Lo peor de todo es que, al cabo de una semana, cuando ya estrene mi camiseta, me daré cuenta que la llevan 50 personas más de mi alrededor y la alegría de haber encontrado algo bueno se pasa.
Todo eso después de colas y colas en los vestidores, para probarme tallas que dicen ser algo y no son lo que parece...
¿Qué le vamos a hacer?

Lo volveré a intentar, ¿mi próximo reto?, ir a un centro comercial descubierto hace poco y entre semana por si encuentro algo de lo que mi mente cree necesitar.