Todos los días la misma rutina, ir a trabajar, volver de trabajar, pero…, ahí llega vuelvo a apartar la mirada, deprisa, huyendo sin moverme, ya que mi mente dice no te muevas, pero mi cuerpo desearía salir corriendo en pos de ese temblor que le acaba de arrasar.
Sus ojos, otra vez..., me queman yo sigo leyendo, no quiero subir la mirada, mi piel empieza a notar la subida de la temperatura, está allí, lo sé, otra parada más, en la siguiente llego a mi destino, sin yo quererlo, empiezo a temblar, mis ojos suben poco a poco y le miran intentado ¡Que no se de cuenta, por favor! pero lo sabe, es imposible que no lo note,...
Mi parada, me bajo corriendo,…
Otro día, conseguido, mañana, sí quizá mañana...

No hay comentarios:
Publicar un comentario