domingo, 24 de junio de 2012

ODIO IR DE COMPRAS



Comprar ropa es una hazaña que requiere mayor nivel de paciencia y concentración. Todo comienza cuando decides seguir los consejos de tus amigas y después de ver que mi armario se encuentra lleno de ropa que has repetido 100 veces además de la que no te puedes poner por la talla hace tiempo, y corres a un centro comercial, que definitivamente no parece un mal plan.
Dices: “Es sábado, a primera hora no debe haber cola”. 
Primer error: todo lleno de gente ¡AHHHH!.
Segundo error: el buen humor que según llevaba solo está en mi espejo, después de escuchar varias veces "no tengo talla de ese modelo" o "acérquese a aquella zona y encontrará algo de su talla" (la zona en cuestión es la de premamás..., mi humor ya no existe ni en casa.
Tengo complejo de "Pretty Woman", aquello de llevar dinero en la cartera y nadie te deja gastarlo por ser del perfil correcto.
al final, mi intención de comprar, un par de blusas, alguna camiseta, pantalones y algún vestidito, se ha quedado en un par de camisetas, del mismo modelo y diferente color.
Lo peor de todo es que, al cabo de una semana, cuando ya estrene mi camiseta, me daré cuenta que la llevan 50 personas más de mi alrededor y la alegría de haber encontrado algo bueno se pasa.
Todo eso después de colas y colas en los vestidores, para probarme tallas que dicen ser algo y no son lo que parece...
¿Qué le vamos a hacer?

Lo volveré a intentar, ¿mi próximo reto?, ir a un centro comercial descubierto hace poco y entre semana por si encuentro algo de lo que mi mente cree necesitar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario